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miércoles, 30 de mayo de 2007

Día de Canarias

20070531postdiadecanarias

El año pasado, por estas fechas, escribí un post sobre el Día de Canarias, sin querer ser más o menos crítico, contando cómo estaban los grabados del Barranco del Muerto y su entorno. Este año pasé por allí hace poco más de un mes y los grabados no han desaparecido pero el entorno está peor, con el avance de las obras de ampliación de la autopista y demás.

Este año celebré mi canariedad yendo con mi hijo a ver Piratas del Caribe 3. Hoy parece un día en que se debe hablar de banderas más de lo normal, así que tengo que decir que de la película me emocionó no los delirios ni los trucos de los guionistas y los de CGI sino sobre todo una escena donde los barcos piratas suben sus banderas y allí aparecen no la tópica calavera con las tibias sino brazos con sables, esqueletos, el reloj de arena con alas de Christopher Moody, la Jolly Roger de Bartholomew Roberts o la de Calico Jack.

Para darle cierta continuidad al post del año pasado, hoy, unos minutos antes de que pase el Día de Canarias quiero poner aquí una serie de fotos que hice el año pasado de unas cuevas.
La historia es así: hace varios años hice una ruta caminando desde el centro de Gran Canaria hasta la costa, con el objetivo de pasar a ver los grabados del Risco Chapín y también recorrer dos zonas donde pervivió la fabricación de cerámica siguiendo a veces técnicas de raiz aborigen hasta el siglo XX: Barranco de Lugarejos y Hoya de Pineda.

Como pasó con los cabreros y algunos de sus usos en otras islas, si en estos núcleos se mantuvieron formas y técnicas prehispánicas del trabajo en cerámica debió ser por razones prácticas de los descendientes de los mismos aborígenes que se establecieron aquí, desplazados de los centros de poder de la isla.

En la zona de Lugarejos me encontré con unas cuevas, en ese momento no estaban en los libros. Lo conté un poco en un post de hace dos años, en mayo de 2005. Las cuevas se estuvieron usando hasta hace muy poco tiempo, probablemente de forma continua durante los últimos 500 años o mucho más.
Allí me encontré, por sorpresa, con una serie casi increíble de triángulos púbicos grabados en las paredes, además de cazoletas en el suelo. Increíble porque en la documentación que yo manejaba estaban catalogadas como de importancia cuevas con uno o dos grabados de triángulos, y allí, después de ver el primero, pude contar en una primera estimación más de 20. Y sobre todo por una de las cuevas, artificial, con una tipología que nunca había visto: forma cónica, estrecha y alta, un pequeño hueco en la parte de arriba por el que entra un rayo de luz, las paredes curvas cubiertas también con un friso de triángulos.

El verano pasado, en 2006, repetí la ruta, buscando esas mismas cuevas, además de para ver que todo seguía en su sitio, para hacer algunas fotos de referencia.

Y aquí está el set de fotos: Cuevas de la Paja. Recomiendo verlo en este otro formato: Pase de imágenes Cuevas de la Paja.



En la imagen, detalle de la bandera de Stede Bonnet, de Dominio Publico alojada en Wikimedia Commons junto a detalle de un triángulo púbico, foto mía, licencia CC: Atribución, Compartir en igualdad

martes, 30 de mayo de 2006

Día de Canarias

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La estación de petroglifos del Barranco del Muerto representa, como dice José Juan Jiménez González en Manifestaciones Rupestres de las Islas Canarias, un problema cultural:
...la recurrencia en las presencia de embarcaciones a través del tiempo, a tenor de sus características formales, sigue constituyendo un problema cultural a desvelar en función de un mayor registro de descubrimientos. En este sentido, descartarlas argumentando su pertenencia o no al mundo indígena contribuye a un reduccionismo en la interpretación del arte rupestre de Tenerife.

Para los políticos y urbanistas también es un problema, sobre todo su ubicación, tan cerca de la autopista y de esa gran bolsa de terreno-sin-cemento entre Añaza y Santa Cruz. A un par de cientos de metros hay ahora mismo (30 de mayo 2006) unos movimientos de tierra gigantescos, se está canalizando un barranco y no sé qué más. El año pasado a algún ingeniero, encargado o palista se le ocurrió que no pasaba nada si quitaba de enmedio un tabaibal para tener vía libre hasta el barranco, así se podían para tirar allí unas cuantas toneladas de escombros. Típico de la cultura del entullo, sobre la que se podría escribir un bonito libro.
Faltaron unos pocos metros para que de paso eliminara parte de la zona declarada BIC (Bien de Interés Cultural, la declaración es de 2003) y quizá, la diminuta estación de grabados. El caso salió en los periódicos locales cuando a un chico de una asociación cultural que fue a ver cómo estaba la zona, el dueño de la constructora le rompió el coche manejando él mismo la pala mecánica. No fue muy sutil.

Para los nacionalistas que sienten esos lazos tan directos con los aborígenes, también debe haber problemas en el Barranco del Muerto. Hay quien ha escrito allí su nombre, como un tal Berty hace 10 años, pero ¿puede haber algo más estúpido que rayar tu nombre y la fecha en los mismos paneles que estos petroglifos aborígenes, o históricos? Pues sí, lo hay: grabar falsos petroglifos: allí lo que encontramos son rayas, cruces y los barcos ¿cielos, dónde están los triangulitos, las espirales? ¿por qué no están los grabados adecuados? La solución, naturalmente, es añadir unas cuantos inscripciones auténticamente canarias: círculos concéntricos, triángulos, alfabetiformes.

Para ellos, para los que sienten correr por sus mitocondrias el adn de los guanches, los de las palas mecánicas y el cemento, los políticos que pasan de cuidar el patrimonio, los del graffiti despiadado, algunos tontos, otros inconscientes, otros calculadamente egoístas, para todo ellos feliz Día de Canarias.

Siguiendo con mi proyecto de cómic, ayer estuve en el barranco del Muerto, preparando la siguiente historia de Espinita. No es que fuera imprescindible, ni siquiera necesario, era sólo una excusa pero tenía muchas ganas. Desde allí alguien, hace algo más de 500 años, vio unos barcos, muy cerca de la costa. Y decidió intentar dibujarlos. Quizá fue un aborigen que no sabía que esos barcos estaban cambiando todo su mundo. Quizá todo esto ocurrió años después del cambio. Nunca lo sabremos.

Más en el siguiente post.