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martes, 21 de agosto de 2007

Ratatouille, el crítico.

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Anton Ego:

En muchos aspectos, el trabajo de un crítico es fácil. Arriesgamos muy poco mientras disfrutamos de una posición de poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio. Prosperamos con las críticas negativas, que son divertidas de escribir y leer. Pero la amarga realidad que nosotros los críticos debemos afrontar es que, en el gran orden de las cosas, cualquier obra mediocre tiene más significado que lo que deja ver nuestra crítica. Sin embargo, a veces el crítico realmente arriesga algo, y eso ocurre en el descubrimiento y defensa de lo nuevo. El mundo suele ser cruel con los nuevos talentos, las nuevas creaciones. Lo nuevo necesita amigos.


Guión de: Jan Pinkava, Jim Capobianco, Brad Bird


Imagen de Ratatouille © Disney, Pixar, usada bajo Fair Use
Concept art encontrado en slashfilm

jueves, 31 de agosto de 2006

Lady in the water

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Suponiendo, sólo suponiendo, que pudiéramos cambiar el mundo, ¿cómo saber lo que tenemos que hacer?

lunes, 31 de enero de 2005

Plantas y cine

Hace mucho que tengo la idea de asociar los personajes de Espinita a plantas. Después de mucho pensar, creo que años, tengo una lista de plantas y algunas posibles asociaciones. Algunos de estos nombres son muy locales, como penca, que incluso en otras islas se llama tunera, en otros lugares nopal, técnicamente Opuntia; pitera es como aprendí a llamar al agave; millo, al maiz.

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Pitera, caña, penca, palmera, ciprés, millo, datura, frangipán, aulaga, ricino. A X la puedo asociar con las cañas; a Espín con las pencas; a Caballito con la datura; a Siete con una palmera (datilera, quizá). Pero ahora que escribo esto veo que este post es sólo un avance y que quiero extenderme más, en otros posts, sobre algunas de estas plantas.

Volviendo al tema Plantas en el cine, todo esto lo escribo después de ir a ver una película: Alejandro. Ya hace mucho leí sobre un error cronológico en una película relacionado con plantas: en 1492, la conquista del paraíso, que nunca vi, de Ridley Scott, al parecer en una escena en un monasterio español aparecía de fondo un eucalipto, árbol de Australia que en el siglo XV por supuesto aún no había llegado a Europa. Hace un poco menos, mi amigo Pedro D. observó que en Gladiator, también de Ridley Scott, Máximo recordaba con nostalgia el olor de los jazmines de su villa en Hispania, lo cual estaría muy bien si no fuera porque los jazmines fueron traidos por los árabes, desde Mesopotamia, por todo el norte de Africa hasta Hispania muchos siglos después de la época romana.
El jueves pasado, por acompañar a V. fui a ver Alejandro, y juro que sin tener un ojo especialmente crítico. Pero para empezar, me encuentro con la escena donde Ptolomeo dicta a un escriba la vida de Alejandro, en una terraza; allí veo heliconias (sin flor, pero inconfundibles las hojas), spatiphyllum, anturios (estos sí, con espléndidas flores rojas), y un repertorio más como chamaedoreas, uva de mar (creo) etc. de esas plantas que te encuentras en cualquier vivero. Mientras Ptolomeo camina por unos pasillos vemos unos macetones de papiro y en su base spatiphyllum. En la escena donde Alejandro entra con sus compañeros en el harén de Babilonia hay una enorme strelitzia blanca (Strelitzia nicolai), más heliconias y algunas strelitzias de la más vulgar, la que llaman también ave del paraíso (Strelitzia reginae). Casi al final de la película me había olvidado más o menos de todo esto cuando Alejandro entra violentamente en la habitación de su esposa, en Babilonia, y vemos detrás un arreglo perfecto de una docena de strelitzias cortadas.

El caso es que las heliconias son todas de zonas tropicales de Centro y Sudamérica desde donde, en el año 300ac aún no había llegado ninguna planta. De las mismas zonas son que los anturios y spatiphyllum. Las strelitzias son de Sudáfrica, y tienen una fecha muy concreta de, digamos, aparición oficial en la jardinería: 1773, cuando llegaron a Kew Gardens los primeros ejemplares, traídos por Masson, el plant hunter enviado de expedición por Sir Joseph Banks. El nombre Strelitzia se le puso en honor de la reina Carlota, previamente princesa de Mecklenburg-Strelitz en Prusia. Por último, en el plano general de la Babilonia digital creo que reconocí, por su porte, algunas palmeras canarias (Phoenix canariensis) que, como sé por el cine, son habituales hoy en día en California y supongo que en las bases de datos de los programas de 3D pero no en ese año en esa Babilonia.

No deja de sorprenderme que se invierta tanto esfuerzo y dinero en la documentación histórica de una producción como esta: armaduras, escudos, edificios, ropas, joyas, y que ignoren tan descaradamente la historia de las plantas. Las strelitzias, como plantas cultivadas, son contemporáneas por ejemplo del primer telégrafo, y unas decenas de años anteriores al primer barco de vapor. Alejandro, que tu madre te manda un telegrama. Y esto lo veo yo, que soy, de verdad, prácticamente un ignorante en plantas.
Al menos, hay que decir que el nombre Heliconia lo puso Linneo por el monte Helikon, de la mitología griega, así que quizá es una sutil referencia del director de arte de la película.


En la imagen de la izquierda, Ptolomeo en su terraza, tras él unas flores de spatiphyllum. En el centro, detalle del harén con un inconfundible plantón de strelitzia reginae con flores (a la derecha). En la foto de la derecha, el harén donde se ve el ejemplar espléndido de strelitzia blanca (a la izquierda) y uno más pequeño de heliconia (a la derecha, junto a una columna)

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viernes, 22 de octubre de 2004

Espinita 007: Una ciudad

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Las ciudades ideales son de esas imágenes que descubres por ti mismo, nunca acabas de entender por qué no te has fijado en ellas antes y ya no olvidas nunca. No las he visto en directo, no es fácil con lo dispersas que están por el mundo: Italia, Estados Unidos, Alemania. En esta historia usé un fragmento de la que está en Urbino, Italia (Galería Nacional de las Marcas); podría haber sido de cualquiera de las otras dos.

Al principio yo en estos cuadros leía metafísica, soledad, pureza, Italo Calvino, minimalismo, cosas así. Cuando vi la película 12 Monos, sé que ni me fijé en que aparecía una de estas tres tablas; por aquella época yo aún no había descubierto a las Ciudades. Pero un día, viendo la película en casa, me saltó a la vista el travelling hacia atrás desde la Tabla de Baltimore, como un golpe. Entonces, a mi visión de estas tres piezas se añadieron otros matices: el mundo del futuro destruido por el hombre, del que sólo quedan ciudades intactas y desiertas, los virus que exterminan a la especie, la bomba de neutrones.

He buscado información sobre la película y sorprendentemente parece que nadie habla de este cuadro, y aunque no es imprescindible, sí que es un elemento importante y que de un modo sutil encaja perfectamente con la historia, enriqueciéndola. En el guión de la película la escena donde vemos el cuadro es así:

INT. ART GALLERY - NIGHT

A strikingly "real" world of bright colors. Extravagant paintings adorn the walls. A POET, tiny and ruddy faced, squints over his glasses as he reads in a booming voice to an AUDIENCE of thirty seated on folding chairs.

POET
Still among the myriad microwaves, the
infra-red messages, the gigabytes of ones
and zeroes, we find words, infinitesimally
small, byte-sized now, tinier even than
science lurking in some vague electricity
where, if we listen we can hear the solitary
voice of that poet telling us,
"We are no other than a moving row
Of Magic shadow-shapes that come and go
Round with the Sun-illumined Lantern hold
In Midnight by the Master of the show."

As the POET reads, we STUDY the audience, mostly YUPPIE CULTURE JUNKIES or BOHEMIANS. Among them, a light-haired woman of twenty-eight, soberly dressed, wearing glasses. She's KATHRYN RAILLY. And it's her beeper that suddenly BEEPS. BEEP! BEEP!


No se nombra para nada a la Tabla, sólo se habla de extravagant paintings. ¿Fue una improvisación? ¿se escribió el guión antes de conseguir permiso para rodar en el museo Walters?¿no se nombra porque el director y el guionista ya sabían qué cuadro usar?. No lo sé. El guionista es David Peoples, con el que tengo algo más que averiguar, quizá, algún día: él fue una de las personas que participó en el guión de Blade Runner, y...
y mejor dejo esta ramificación para otro post futuro.

La tabla de Baltimore está en el museo Walters, que recoge la colección de William y sobre todo de su hijo Henry Walters, que fue quien a finales del siglo XIX compró en Roma la colección Massarenti, con una lista vertiginosa de 1700 objetos, entre ellos, esta Ciudad Ideal; Walters fletó un barco y se llevó todo a Baltimore, donde compró tres casas más para colocarlo todo. La colección estaba en el Palazzo Accoramboni, en Roma, en el barrio del Borgo, justo en la Spina del Borgo, y tuvo mala suerte porque en los años 30, Mussolini demolió medio barrio para hacer una gran avenida, la Via de la Conciliazione, que desembocara en la Plaza de San Pedro, desde el Castillo de Sant'Angelo. Entre lo demolido, el Palazzo Accoramboni.

Estos tres cuadros también me llevan a los dibujos de perspectiva de decorados teatrales de Serlio: la Escena Trágica, la Escena Cómica... Las relaciones entre perspectiva, decorados teatrales, arquitectura, ilusionismo óptico, son otro mundo que se abre y nos lleva muy lejos, pero donde hoy no entraré.

Una última mirada al cómic: quise contrastar los sueños de Siete, perdido en una arquitectura gélida, con la calidez de los barrancos por donde Espín lo acompaña mientras se van alejando entre sí, no sólo físicamente.

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