domingo, 28 de junio de 2009

al sur. Un testimonio fotográfico.

alsurtenerife


Al sur es un proyecto de documentación fotográfica de la costa de Tenerife, desde Santa Cruz hasta la Montaña de Guaza. Lo he realizado entre 2005 y 2009.

> Mapa del proyecto

Las fotos se organizan en 8 álbumes y uno más que une todas las imágenes, algo más de 2000. He querido incluir un álbum resumen para poder hacer un pase de imágenes completo, de un punto a otro del recorrido.

> Álbum resumen
> Colección al sur

1. del Barranco de Santos al Barranco del Muerto
2. del Barranco del Muerto a la Media Montaña
3. de la Media Montaña a La Ladera de Güímar
4. de La Ladera de Güímar a la Punta de Abona
5. de la Punta de Abona a Montaña Pelada
6. de Montaña Pelada a Montaña Roja
7. de Montaña Roja a Montaña Amarilla
8. de Montaña Amarilla a la Montaña de Guaza

Cuando empecé a hacer estas fotos no existía ningún proyecto, ningún objetivo, ningún programa. Nació de forma bastante espontánea. Ahora puedo decir que se han cumplido algunas cosas muy positivas como: -He llegado a un punto de acabado no definitivo (nunca lo es) pero razonable; -De alguna forma me ha cambiado, ha cambiado mi forma de entender la fotografía, esto tiene que ver con un poco más de humildad y menos pensar en hacer buenas fotos.

Con el proyecto a medias, recibí de Mariano de Santa Ana una invitación para escribir un texto sobre paisaje en las Islas para el libro Paisaje y esfera pública. Escogí hablar sobre este documento fotográfico, y aunque si lo escribiera ahora cambiaría la mayor parte, aquí está ese texto llegando desde finales de 2007:

Voy a contar aquí una historia sobre las relaciones paisaje - usos del territorio - identidad - transformaciones que he vivido en los últimos años.

> AL SUR

Una vez pasé diez años de mi vida trabajando con la fotografía de creación, por ponerle una etiqueta. Me interné en mundos personales, experimenté con lecturas metafóricas del paisaje, remonté ríos tormentosos, me extravié en pantanos desmesurados, destripé cámaras de plástico para buscar su alma (que nunca encontré) y como es lógico terminé por abandonar la práctica de la fotografía, después de llegar a caminos sin salida.

Tuvieron que pasar varios años más antes de que, ya sin fe alguna en la fotografía, el arte, los museos y demás, volviera a coger una cámara para hablar de algo.

Si vives en una isla, quizá deberías, al menos una vez, recorrer la costa, darle la vuelta caminando.

Este viaje nació con un granito de arena que fue tan pequeño como conocer la costa que destrozaría el Puerto de Granadilla si se llegara a construir. Un viernes de mayo me fui a la Montaña de La Pelada y caminé por la costa haciendo fotos. Ese día pasé por playitas, veredas, riscos. Cuando terminé, en la Playa de la Pelada debí tener una visión. Decidí seguir. Caminé junto a las urbanizaciones, los hoteles, las carreteras, hasta llegar al caer la tarde a Montaña Roja.

Así, sin más planificación, apareció de la nada este proyecto. En la cima de aquel volcán comido por el mar acababa de terminar la antepenúltima etapa de un viaje por la costa hacia el sur de la isla, desde el Barranco de Santos en Santa Cruz hasta la Montaña de Guaza en Arona.

Sin más texto, a ver qué encontraba.

COSAS QUE HE APRENDIDO
Dos años después sólo he completado cinco partes de unas once que quizá tenga en total. Pero he aprendido algunas cosas, por ejemplo sobre la fotografía como conocimiento, relectura y anti deslumbramiento, también he conocido mejor la isla y consecuentemente me he hecho más pesimista sobre su futuro.


- La mirada desnuda y el deslumbramiento
Los primeros veinte minutos no es difícil dejarse llevar por la intuición y la unidad del territorio. La isla acaba rodeándote cuando caminas por ella. Pero el cerebro, deslumbrado por el paisaje, se cansa pronto. Ahí termina la mirada inocente.

Ahí es donde las fotos empiezan a funcionar como ojos. Sigues haciendo fotos, los ojos dicen no, la cámara dice sí. Días o meses más tarde repasas las fotos y encuentras lo que el cerebro no vio.

- La velocidad
Un coche simplemente atraviesa el territorio, a toda velocidad pero paradójicamente sin entrar en el lugar, como rodeado de sí mismo.

-En el combate con escudo, uno se mueve rápido en la defensa pero lento en el ataque," dijo Paul. "El escudo rechaza el golpe rápido, ¡deja pasar al lento kindjal!"
Dune. Frank Herbert.


Caminar despacio es como atravesar los escudos de Dune, la velocidad hace al paisaje impenetrable, la lentitud nos deja atravesarlo impregnándonos.

Y la velocidad afecta también al tamaño de las cosas. Si caminas despacio por la costa, tú te reduces y la isla crece. Si fuéramos a cámara lenta, ¡la isla se haría mayor todavía!


- El vértice
Caminando junto al mar, cada trocito del recorrido está lleno de descubrimientos ¿cuántos usos ha tenido este lugar? la idea del mundo como escenario no es una cita vacía sino una realidad. Cada fragmento de la costa es el vértice de un enorme triángulo de usos humanos, historia, patrimonio, información y vidas.


- Los puntos de referencia, los nombres
Las etapas de este proyecto han ido coincidiendo con lugares definidos y con nombre, y no creo que sea casual. Los lugares de los que conocemos un nombre existen, los demás se pierden en el olvido. El Barranco del Muerto, la Montaña Amarilla, el Barranco de Samarines, la punta de Rasca, la Media Montaña.

Para darle sentido al paisaje y poder verlo nos ayuda (mucho) tener hitos, puntos de referencia, marcas. Una piedra serviría, una punta en el mar, unos riscos. Un barranco es perfecto, une los puntos cardinales quinto y sexto de la isla, del mar a la cumbre. Como una raya separa y dice: este lado del barranco es un sitio y al otro lado empieza otro lugar.

Por eso los barrancos que se entuban, se entullan y desaparecen son heridas crueles en la isla o lo que es lo mismo, en la memoria colectiva del territorio. Se entierra todo junto cardones, historias, nombres, cuevas, marcas y significados.


- Los conflictos
En el territorio se están proyectando todas las contradicciones y conflictos del archipiélago.

Lo mismo que hay que conocer la costa de la isla en la que vives, seguramente es mejor quererla que odiarla.
Pero uno de detiene a mirar alrededor o a mirar hacia un futuro tan cercano como sólo diez años, y las señales que se ven parecen ser de odio hacia la isla.
Aquí, en Tenerife, se está devorando el territorio y con él el futuro y el modelo de sociedad. Política ciega, arrogancia, incultura, huida hacia adelante, negocios, decisiones administrativas legales pero irresponsables, la visión a corto plazo.

- La isla va desapareciendo
Me he encontrado acantilados espléndidos, geologías que te hacen sentirse insignificante, una costa escarpada e inaccesible pero sobre todo los bordes de una isla castigada por construcciones improvisadas junto a otras que ignoran el territorio donde se planifican, escolleras tristes, edificios feos, basuras, ruinas. He encontrado cardonales arrasados, restos de agriculturas abandonadas, barrancos llenos de cal, grabados aborígenes junto a palas mecánicas, chatarras, olvido,

Sin quererlo expresamente, cada mirada se convierte en una mirada crítica al modelo de desarrollo, a la isla que agoniza y desaparece.

Por eso este viaje es dramático y solitario.


- El futuro
De lo que ahora hagamos, tendremos que rendir cuentas ante nuestros descendientes. En muchos aspectos ya es demasiado tarde y hemos destruido más de lo que nos perdonarán.


LAS IMÁGENES
Este texto puede sobrar, debería bastar con que se miraran las fotos. Sería soberbia pensar que las fotos las hago yo. Yo sólo camino por ahí, sosteniendo una cámara, lo digo en serio.

Las fotos se pueden ver en internet en: liferfe-alsur.blogspot.com


José Mesa, noviembre 2007

EL FUTURO DE al sur
Considerando en conjunto las fases del viaje veo que a medida que me adentré en el proyecto fui estableciendo un formato, unas pautas, y ahora quisiera repetir las primeras etapas aplicando esas guías. A medida que pasaron las etapas me hice más exhaustivo y quizá centré el interés un poco más en el impacto humano sobre el territorio. Echo de menos algunas incursiones en la isla en algunos puntos, me refiero a separarme de la costa un poco para explicar mejor lo que le afecta. También será interesante repetir algunos puntos de vista a partir de 2015 para observar los cambios en un período de 10 años (o un plazo similar, no es necesario que sea tan redondo).
Quiero ir subiendo algunas imágenes que tengan suficiente interés a Google Earth vía Panoramio, de hecho ya he comenzado.

Este post lo repito en liferfe y elmalpais-lasislas, es un territorio mestizo entre mis intereses puramente plásticos por el paisaje y otros que parten de la ecología, el interés por la geografía y el patrimonio (en ambos casos en sus muchas vertientes).

4 comentarios:

maria dijo...

Increible,nunca ,ni en mis peores sueños imagine que nuestra costa estuviese tan mal,que lastima. MUCHISIMAS GRACIAS,

jose dijo...

María, déjame que te diga algo. Muchas veces caminando por esa costa me emociono con la potencia del paisaje, pero la mayor parte del tiempo se me encoge el corazón al ver lo que esta sociedad ha hecho con el territorio.
¡Gracias por tu visita y tu comentario!

maria dijo...

Amigo Jose,he dado tu pagina a varios amig@s,me imagino que les va a impresionar tanto como a mi.Has hecho un gran trabajo y espero que se te reconozca.A mi tambien me impresiona nuestros paisajes,pero nunca lo habia visto tan mal como en tus fotos.Creo que tu trabajo va servir para mucho,""ya lo veras ""

jose dijo...

Muchas gracias María.
Un saludo muy cordial.